Asociacion para la Investigacion de Enfermedades Neuromusculares


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Consideraciones en el Embarazo

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Las mujeres con desórdenes neuromusculares quienes reciben el mejor tratamiento, sobreviven durante más tiempo y se sienten mejor, y algunas mujeres quieren comenzar a tener familia.

Muchas pueden considerar la posibilidad de heredar una enfermedad genética a sus bebés y evaluar su propia fuerza para completar un embarazo y aceptar las demandas físicas de la maternidad. Pero relativamente pocas mujeres entienden totalmente las complicaciones médicas potenciales con las que ellas y sus bebés se pueden encontrar.

Los doctores con los que hablamos pensaron que lo siguiente eran las complicaciones más importantes que las mujeres deben considerar. Aquellas con denominación de luz amarilla preventiva son las que los doctores consideran serias, pero manejable con planificación y supervisión. Una denominación de luz roja indicaría que no aconsejan el embarazo. Algunos problemas pueden ser rojos o amarillos, según la enfermedad específica neuromuscular implicada y la severidad de la complicación.

Debilitamiento de los Músculos Voluntarios
(Luz Amarilla)


La debilidad de los músculos voluntarios es una parte importante de casi todos los desórdenes neuromuscular, independientemente de su causa exacta.

En el embarazo, la debilidad de estos músculos, sobre todo aquellos de la espalda, el abdomen, la zona pélvica y caderas, pueden conducir a dolor de espalda, lesiones por compresión de nervio y la pérdida de la capacidad que andar. Y no siempre la fuerza es recuperada.

Durante la labor de parto, los músculos débiles de la madre pueden impedir que empuje al bebé durante el parto, o de forma secundaria, en la etapa de la labor de parto. Un nacimiento por vía quirúrgica o Cesárea, o el uso de instrumentos obstétricos, como fórceps o succión mecánica, puede ser necesario. Cualquiera de esto se suma al riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el niño.

Después del nacimiento, la debilidad de la madre, desde luego, podría perjudicar su capacidad para atender al infante.


Debilitamiento de los Músculos Involuntarios
(Luz Amarilla)


En algunos desórdenes neuromusculares, no sólo está presente una debilidad de los músculos voluntarios, si no también de los músculos involuntarios o lisos. El útero es uno de estos últimos, y la debilidad de las contracciones uterinas plantea algunos problemas obvios para la mujer embarazada. La labor de parto podría prolongarse, conduciendo a un agotamiento maternal y estrés fetal; o de igual forma, un parto prolongado puede terminar en un nacimiento vía Cesárea, con los riesgos que lo acompañan.

De igual o mayor importancia, la carencia de contracciones uterinas después del parto puede conducir a una hemorragia en la madre. Después de que el bebé nace y la placenta (la estructura esponjosa por la que el feto se alimenta) es removida, el útero tiene que contraerse o disminuir de tamaño rápidamente para evitar un prologado sangrado de la pared uterina donde la placenta estaba adherida.

La debilidad de los músculos involuntarios es común en la distrofia muscular miotonica.


Hormonas del Embarazo y Desordenes Auto inmunes
(Luz Amarilla)


Durante el embarazo, los niveles sanguíneos de las hormonas estrógeno y progesterona aumentan considerablemente. "Sabemos del hecho de que las hormonas sexuales influyen en el sistema inmunológico por múltiples mecanismos," dice el Doctor Yadollah Harati, neurólogo en el Colegio Baylor de Medicina y el Centro Médico de Veteranos en Houston, donde él ha supervisado la atención de muchas mujeres embarazadas con desórdenes neuromusculares. " El estrógeno en particular tiende a enlazarse con una forma especial de linfocito [las células del sistema inmunológico o defensas del cuerpo] llamados células CD8. "Como el estrógeno aumenta sus
niveles en el embarazo, dice Harati, hay un cambio en el sistema inmunológico de la mujer hacia lo que se conoce como la inmunidad "celular", así como hacia lo que se conoce como inmunidad "humoral", la clase de inmunidad que se lleva a cabo por proteínas llamadas anticuerpos. El cambio puede ser el modo del cuerpo para impedir que una mujer rechace a su bebé como rechazaría un órgano donado, pero esto puede causar estragos si ella ya tiene una anormalidad inmunológica.

En desórdenes auto inmunes, como la miastenia grave, el síndrome miastenico de Lambert-Eaton, la polimiositis y la dermatomiositis, el sistema inmunológico parece estar errado; poniéndose en contra de sus propios tejidos - el tejido del músculo o los músculos de los vasos sanguíneos en las miositis, y la unión neuromuscular (el lugar donde el nervio se une al músculo) en las miastenias.

"Si alguien tiene una enfermedad auto inmune subyacente, entonces el embarazo tendrá un efecto sobre la enfermedad auto inmune, " dice Harati. "A veces de una manera positiva, a veces de una manera negativa." En la miastenia grave, es difícil predecir lo que las hormonas del embarazo harán. Un tercio de las pacientes embarazadas se mejoran con ello; un tercio empeora; y otro tercio
se queda igual. En las miositis, Harati dice que la gente tiende a empeorar durante un embarazo.

Las enfermedades auto inmunes a menudo comienzan en mujeres jóvenes o durante el embarazo, quizás debido a cambios hormonales.


Problemas del Corazón
(Luz Amarilla/Roja)


Las mujeres con desórdenes cardíacos o malformaciones congénitas del corazón siempre tenían tiempos duros con el embarazo y el parto. Hasta muy recientemente, a varias se le aconsejaba no intentaran embarazarse en absoluto.

El corazón es un músculo, aunque de una clase ligeramente diferente de los músculos voluntarios e involuntarios. Lamentablemente, no sale totalmente librado en la mayoría de las distrofias musculares, ni en muchos otros desórdenes neuromusculares.

El embarazo aumenta considerablemente la demanda de trabajo del corazón, sobre todo en los meses posteriores del embarazo. El corazón normal puede adaptarse, pero un corazón menos eficaz a menudo no puede.

Cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre por el cuerpo, los tejidos, incluyendo la placenta, que suministra al bebé sustancias nutritivas, se ven privados de oxígeno. El feto hambriento de oxígeno puede ser dañado o hasta morir. La mujer con hipoxia puede entrar en labor de parto tempranamente y puede dar a luz a un bebé prematuro.

Durante la labor de parto, el corazón tiene que trabajar aún más duro que durante el resto del embarazo; cada contracción uterina aumenta su carga de trabajo, haciendo que la supervisión sea más cercana y que el ajuste de medicaciones y oxígeno por el personal experto médico sea esencial para la seguridad de la madre y el niño.

Problemas de corazón son comunes en las distrofias musculares (sobre todo la distrofia miotonica), ataxia de Friedreich y miopatías mitocondriales. Ellos también pueden ocurrir en la miopatía nemalina, miopatias metabólicas y polimiositis y dermatomiositis. De igual forma pueden ocurrir en la parálisis periódica durante un ataque de este desorden acompañado por niveles de potasio anormales.

De forma ideal, la severidad del problema de corazón debería ser evaluada totalmente antes del embarazo. La cooperación cercana entre la mujer embarazada y su obstetra, neurólogo y cardiólogo debe ser parte del embarazo y el parto.


DIABETES
(Luz Amarilla)


La diabetes no es algo relevante en la mayor parte de los desórdenes neuromusculares, pero está es muy común en la distrofia muscular miotonica y la ataxia de Friedreich. La mujer con diabetes y su bebé tienen un aumento del riesgo de varias complicaciones.

El embarazo tiende a agravar la condición diabética o de diabetes moderada, sobre todo en los meses posteriores del embarazo; de hecho, muchas mujeres desarrollan diabetes (una inhabilidad de utilizar los azúcares) sólo cuando se embarazan. Ellas tienen un desorden llamado " diabetes de gestación." La Hipertensión, la anemia e infecciones están entre los problemas que una mujer embarazada con diabetes es más probable que experimente que una mujer media (sana) embarazada.

Si los remanentes de azúcar en la sangre de la madre son altos durante el embarazo, su bebé absorberá demasiada azúcar y aumentara de peso y tamaño. Un bebé grande plantea una complicación obvia para la labor de parto y el parto, pero los problemas más serios probablemente ocurrirán después del nacimiento. El cuerpo del bebé ha estado produciendo demasiada insulina para manejar el alto nivel de azúcar en la sangre al que fue expuesto en el útero; ahora, separado de la circulación sanguínea de la madre, este rápidamente tiene que adaptarse a la vida con un nivel de azúcar en la sangre mucho menor. Lamentablemente, no es fácil para el bebé ajustar sus provisiones de insulina rápidamente, y mientras tanto puede experimentar un nivel de azúcar en la sangre muy bajo (hipoglucemia). Nivele bajos de calcio en la sangre y angustia respiratoria también pueden ocurrir, así como cualquier problema dejado por un nacimiento difícil. El corazón del bebé y otros órganos pueden verse agrandados debido al azúcar en exceso de la sangre.

El mejor modo de prevenir complicaciones por la diabetes de la madre, es tener a la diabetes controlada de forma óptima durante el embarazo, con la ayuda de su obstetra y quizás el médico internista de cabecera.


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