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Porque no
se debe admistrar oxigeno en deficiencias ventilatorias
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Descripción del Problema
Las personas con un progresivo debilitamiento de los músculos
de las extremidades también sufren de debilitamiento progresivo
de los músculos respiratorios. De hecho, la fuerza, capacidad
respiratoria (capacidad vital) y virtualmente todas las funciones
del cuerpo (a excepción de las sexuales) alcanzan su máximo alrededor
de los 19 años, es entonces que disminuyen cerca de 1% por año.
Así, aun ancianos, personas debilitadas sin una enfermedad neuromuscular,
y pacientes con condiciones neurológicas "estables"
como algunas formas de atrofia muscular espinal o lesión en la
medula espinal tales funciones se vuelven débiles con el tiempo.
Si da suficiente tiempo, a menos que el paciente sea entrenado
y equipado para el uso de ayudas para los músculos respiratorios,
las complicaciones por disfunción de los músculos respiratorios
se harán inevitables.
Deficiencia Ventilatoria
Vs. Deficiencia de Oxigenación
Durante la respiración,
el aire pasa desde la garganta hacia las vias respiratoria (traquea),
bronquios, bronquiolos y alvéolos. El alveolo es un saco microscópico
de aire que a través de sus paredes el oxigeno se difunde hacia
el flujo sanguíneo y difunde el dióxido de carbono de la sangre
hacia el alveolo. La traquea se divide 27 veces hasta terminar
en el pequeño bronquiolo y sus sacos de aire. La superficie total
de las paredes de los sacos de aire (conocida como membrana de
intercambio respiratorio) normalmente es de un área equivalente
a tres campos de fútbol.
Hay dos gases
importantes en la sangre, el oxigeno (O2) y el dióxido de carbono
(CO2). La presión del CO2 en la sangre aumenta (hipercapnia) cuando
los pulmones están subventilados. La presión normal de dióxido
de carbono es de entre 35 y 44 milímetros de mercurio (mmHg).
Cualquier presión mayor se considera hipercapnia o hipoventilación.
La hipercapnia significa subventilación. La hipercapnia comúnmente
ocurre cuando los músculos usados en la inhalación están muy débiles
para ventilar a los pulmones adecuadamente. Los músculos usados
en la inhalación son el diafragma (el cual normalmente provee
tres tercios de la ventilación) y músculos intercostales (los
músculos entre las costillas que pueden expandir la caja torácica
ayudando en la inhalación). Como estos músculos están debilitados,
la persona tiende a aumentar la respiración poco profunda y respirar
más frecuentemente de lo normal.
Menores niveles de dióxido de carbono de lo normal refleja una
hipocapnia o hiperventilación. La hiperventilación, la cual es
resultado de una rápida y profunda respiración no natural, puede
conducir a síntomas de mareo y hormigueo en los dedos debido niveles
anormalmente bajos de dióxido de carbono. Con la hiperventilación,
sin embargo, los niveles de oxigeno no cambian significativamente.
Los niveles de oxigeno en la sangre normalmente saturan la proteína
sanguínea llamada oxihemoglobina hasta un nivel de 95% o mas.
Cuando los niveles de oxigeno son bajos (hipoxia), la saturación
en la oxihemoglobina (Sa-O2) desciende por debajo del 95%. La
Sa-O2 disminuye debido a la hipercapnia por subventilación, por
el bloqueo temporal de partes de la membrana de intercambio respiratorio
cuando mucosidad u otros restos obstruyen las vías respiratorias,
o cuando el moco no es efectivamente desalojado. El resultado
es una condición pulmonar tal como la atelectasis (el colapso
de los sacos de aire) o la neumonía.
La situación es un poco diferente para las personas con una enfermedad
neuromuscular, y para las personas con fuerza muscular respiratoria
normal que tienen neumonía. Las personas con fuerza muscular normal
desarrollan neumonía (infección de pulmón) debido a una agresiva
y peligrosa (patológica) bacteria o virus. La enfermedad pulmonar
causa que los niveles de oxigeno en la sangre disminuyan (hipoxia).
La hipoxia dispara en el cerebro el envio de la instrucción a
los músculos de la inhalación de que respiren mas fuerte en un
esfuerzo de normalizar los niveles de oxigeno. Por otro lado,
el impulso del cerebro para respirar (impulso ventilatorio) aumenta
debido a la hipoxia, y el cerebro envía señales a los músculos
de la respiración para trabajar fuerte. Los pulmones se sobreventilan,
y los niveles de dióxido de carbono disminuyen por debajo de lo
normal. Aunque niveles bajos de dióxido de carbono raramente causan
daño, mantener niveles muy bajos incrementa el trabajo de la respiración
y puede causar que la persona se canse y acorte la respiración.
El tratamiento para las personas con hipoxia debido una enfermedad
pulmonar es la administración de oxigeno. Este tratamiento normaliza
los niveles sanguíneos de oxigeno, apaga el impulso ventilatorio,
disminuye la ventilación pulmonar a un nivel normal, y aligera
el trabajo de la respiración, la fatiga y el acortamiento de la
respiración. Así que, en caso de enfermedad pulmonar, la hipoxia
es debida a una deficiencia de oxigenación. Una deficiencia de
oxigenación primaria raramente esta presente en personas con una
enfermedad neuromuscular, a menos que esta tenga una enfermedad
pulmonar crónica, mas a menudo resultado de fumar cigarrillos
o exposición a otras toxinas para el pulmón, o a lesiones debidas
a aplicación y uso de equipo para prevenir la generación crónica
de mucosidad o frecuentes episodios de atelectasis y neumonía.
Para las personas con una enfermedad neuromuscular, la atelectasis,
neumonía e insuficiencia respiratoria se deben al debilitamiento
de los músculos respiratorios, especialmente los músculos usados
en la exhalación. Como los músculos respiratorios se debilitan,
ellos no pueden ventilar mas los pulmones de forma efectiva o
desalojar secreciones pulmonares. El debilitamiento de los músculos
de la inhalación conduce a hipercapnia e hipoventilación pulmonar,
lo cual termina resultando en una hipoxia. Por lo que, las personas
con condiciones neuromusculares tienen primariamente una deficiencia
ventilatoria. Si la hipoxia secundaria a la hipercapnia es tratada
con oxigeno suplementario, el impulso ventilatorio del cerebro
es apagado debido a que los niveles de O2 en el cerebro se han
normalizado, pero la hipercapnia se volverá todavia peor. Los
niveles de dióxido de carbono pueden volverse tan altos que la
persona entra en un estado comatoso o deja de respirar al mismo
tiempo (narcosis por CO2). El efecto es el mismo que caminar dentro
de un contenedor de vino fermentado. Los niveles de CO2 en el
contenedor son tan altos que alguien puede perder la conciencia
y dejar de respirar. La deficiencia ventilatoria es el problema
principal que debe tenerse en cuenta en pacientes con una condición
neuromuscular.
Aunque ocasionalmente, las personas con un debilitamiento progresivo
de los músculos de la inhalación desarrollan de forma insidiosa
una hipercapnia y eventualmente experimenta, sin aplicarse atención
medica con anticipación, una insuficiencia respiratoria seria,
la mayoría de las personas que están subventiladas desarrollan
una insuficiencia respiratoria solo cuando sus músculos para exhalar
no logran una adecuada acción de toser para desalojar las secreciones
de las vías respiratorias durante la ocurrencia de infecciones
del tracto respiratorio superior, como se describe debajo.
¿Que es la insuficiencia
respiratoria y Cuando es que Ocurre?
La insuficiencia
ventilatoria es la presencia de hipercapnia debido a una insuficiencia
para ventilar normalmente la membrana de intercambio respiratorio
de los pulmones. Esta inicialmente se presenta durante el sueño
profundo. Eventualmente la hipercapnia se extiende durante todo
el sueño y finalmente en las horas diurnas. Los pacientes con
un excesivo debilitamiento del músculo del diafragma son a menudo
incapaces de generar una ventilación pulmonar efectiva cuando
están recostados de espaldas, pero que no requieren asistencia
respiratoria cuando están en posición sentada.
La insuficiencia
ventilatoria puede causar que los niveles de CO2 se hagan tan
altos que estos causan hipoxia o disminución de la Sa/O2 por debajo
del 95%. La hipercapnia severa puede resultar en insuficiencia
respiratoria o un alto riesgo del cese de todo esfuerzo por respirar
(paro respiratorio). La insuficiencia respiratoria (sin ser resultado
de insuficiencia ventilatoria) es causada por deficiencia de oxigenación
pura (p.e., cuando los pulmones enfermos causan hipoxia sin hipercapnia).
En la insuficiencia respiratoria, mucho de la enfermedad pulmonar
en el paciente no solo causa una severa hipoxia, si no de igual
forma causa hipercapnia. La insuficiencia respiratoria resulta
en la incapacidad de los procesos metabólicos del cuerpo para
funcionar debido a la falta de oxigeno en la sangre; lo que conduce
a un paro respiratorio.
Como se ha apuntado, cuando la subventilación pulmonar ocurre
con un aumento de la respiración poco profunda, los niveles de
CO2 en la sangre aumentan y los niveles de O2 disminuyen. Debido
a que el CO2 acidifica algo, el contenido ácido de la sangre aumenta.
El cuerpo lo compensa haciendo que los riñones prefieran retener
que excretar en la orina el bicarbonato de la sangre. Por lo que,
el gradual aumento de los niveles de CO2 son compensados con un
aumento de los niveles sanguíneos de bicarbonato. El bicarbonato
también circula en el cerebro y disminuye el impulso ventilatorio,
permitiendo a la hipercapnia a continuar y empeorar sin acortamiento
de la respiración. De esta forma, aun una hipercapnia severa puede
no resultar en un acortamiento de la respiración si esta se desarrolla
durante mucho tiempo. Además del empeoramiento de la hipercapnia,
el incremento de la respiración poco profunda causa que no se
expandan áreas de los pulmones, resultando en atelectasis. Cuando
los niveles de CO2 se vuelven tan altos que causan síntomas de
subventilación, el cuerpo esta alcanzando el punto máximo, y el
coma por narcosis de CO2 no esta lejos de suceder. Esto a menudo
ocurre en casos de personas que tienen un pobre manejo de su condición
neuromuscular.
La insuficiencia respiratoria usualmente ocurre de pronto. La
persona puede tener músculos respiratorios debilitados pero con
niveles normales de O2 y CO2, pero cuando se produce una infección
del tracto respiratorio esta dispara la insuficiencia respiratoria.
Más del 85% de los episodios de insuficiencia respiratoria ocurren
durante resfriados. Tales episodios están asociados con un repentino
debilitamiento y fatiga de los músculos de la inhalación y la
exhalación, y la generación profusa de secreciones en las vías
respiratorias que los músculos de exhalación tan debilitados no
pueden desalojarla por medio de la acción de toser. A menos que
sean ayudados los músculos de la inhalación y la exhalación, las
secreciones se asentaran en los pulmones, bloqueando las vías
respiratorias, y disminuyendo la capacidad vital (VC) y el volumen
de la respiración. Las bacterias se multiplican en las secreciones,
resultando en neumonía, hospitalización, entubación y la necesidad
de soporte ventilatorio. Cuando el retiro del ventilador usado
no es realizado correctamente, el manejo típico del paciente resulta
el la realización de traqueotomía o la muerte. A algunos pacientes
se les retira del ventilador usado durante la hospitalización
por insuficiencia respiratoria, solo para regresar a casa y desarrollar
insuficiencia respiratoria una y otra vez durante resfriados futuros.
La insuficiencia respiratoria por subventilación y moco adherido
en las vías respiratorias deben al menos ser prevenido. No obstante,
las ayudas para los músculos respiratorios son raramente ofrecidas
a los pacientes con una enfermedad neuromuscular para prevenir
episodios de insuficiencia respiratoria aguda. Adicionalmente,
la mayoría de los especialistas tratan con pacientes con una enfermedad
pulmonar, pero raramente han visto pacientes con condiciones neuromusculares
antes de presentarse en la sala de emergencia con neumonía o insuficiencia
respiratoria. Tales pacientes son al menos invariablemente evaluados
y manejados inefectivamente como si su principal problema fuera
una deficiencia de oxigenación.
Segunda Parte